Mansour bin Zayed Al Nahayan está por cumplir los cuarenta años de edad y se encuentra entre los billonarios emergentes del mundo. Su país era hace apenas una décadas la villa de unos pescadores humildes. Pero desde 1958, cuando se descubrieron los yacimientos petroleros, todo Emiratos Árabes Unidos vive del auge del “oro negro”. Esta nación ha generado polémica y admiración, pero ¿qué pasará cuando se termine el combustible del que vive? A diferencia de México, en Emiratos Árabes Unidos han diversificado y aprovechado su riqueza y hoy cuentan con inversiones en telecomunicaciones y muchas otras tantas ramas que ya están rindiendo frutos.
Son el petróleo y algunos de estos lucrativos negocios en los que está involucrado el jeque Mansour bin Zayed Al Nahayan, quien, además, es un fanático de los caballos y disfruta pasar tiempo con ellos. De acuerdo a las costumbres de sus tierras, está casado con dos mujeres, una de ellas es la también millonaria hija del primer ministro del país en el que vive. Entre sus compras más extravagantes se encuentra la adquisición de un equipo deportivo inglés que ahora es, sólo por el dinero que él le invirtió, el club más rico del mundo. ¿Para qué hizo esto? Según sus propias palabras, lo quiere convertir en el mejor equipo del planeta. Estos caprichos se entienden cuando uno se entera de que cada que el petróleo sube de precio, se estima que Mansour bin Zayed Al Nahayan puede obtener como ganancia hasta 500 millones de dólares por día. A mediados del año pasado, este hombre, con sólo la venta de unas acciones que había dicho que compraba a largo plazo y no conservó por mucho tiempo, logró una ganancia estimada en más de dos mil millones de dólares. ¿Qué harías tú con las ganancias de un día de este jeque tan particular?